El Perú sigue siendo un "mendigo sentado en un banco de oro" (Antonio Raymundi). Todo tenemos, pero no podemos disfrutar de nuestras riqueza, porque otros (extranjeros) se la llevan.
La derecha dice que los necesitados del Perú quieren que les regalen, sin trabajar. Nunca se habló de ésto, jamás el peruano quiere mendigar. Todo lo contrario el peruano demuestra hasta el artazgo que es explotado inmisericordemente. Allí vemos a los mineros y sus familias que tienen plomo en sus pulmones para darle millones de ganancias a los explotadores de este metal. Lo mismo pasa con los petroleros, pesqueros, agricultores, albañiles, que dan su vida por el Perú, explotados por las grandes corporaciones extranjeras.
Toda esta situación debemos de cambiarla ya, ahora, el 5 de junio próximo en esta segunda ronda electoral. Hay dos candidatos bien definidos: la primera Keiko Fujimori Higuchi, peruano-japonesa-estadounidense, la china y el segundo Ollanta Humala Taso, un peruano de ascedencia inca, el cholo.
La primera representa a la derecha, a los intereses de los grandes empresarios y consorcios nacionales e internacionales, especialmente de Estados Unidos del centro de Norteamérica y el segundo, representa al pueblo humilde pobre, a la clase media que buscan salir de este subdesarrollo material y mental que nos atoziga desde hace siglos.
Keiko Fujimori, hija del dictador Alberto Fujimori Fujimori, quien está encarcelado por crímenes cometidos, sigue la misma política de su padre y del entonces "consejero" Vladimiro Montesinos, que cogobernó con AFF. Así lo demuestra con el equipo político que mantiene a su entorno, que aceptaron y fueron cómplices de una política entreguista, chantajista e inquisidora, en contra de la población peruana.
Si bien es cierto Alberto Fujimori, terminó relativamente con la época de terror de Sendero Luminoso de Abimael Guzmán, se continuó con la política de terror que impuso su "asesor" Vladimiro Montesinos, en complicidad con el peruano japonés Alberto Fujimori.
El dictador tuvo el descaro de abandonar el país y renunciar sin verguenza, por intermedio de un fax, sin hacer entrega oficial del cargo y responsabilizarse de las atrocidades que hizo, entre ellas la matanza de La Cantuta y de los Barrios Altos, asi como de los negociados que efectuó con Japón, Corea del Sur, Estados Unidos, Chile, entre otros países. Sin dar cuenta de las 300,000 esterilizaciones de mujeres que mandó a realizar en todo el país y de las ventas que realizó de empresas públicas a empresas privadas internacionales. Para un ejemplo basta un botón: ¿dónde está el dinero de la venta de la Compañía Peruana de Teléfonos? Fueron 2,500 millones de dólares.
Fugó, sin dar cuenta del tráfico de armas y de drogas, dirigidas por su "mano derecha" Vladimiro Montesinos, el experto entrenado por la CIA. Son más de 25 delitos legalmente establecidos que cometió el peruano-japonés Alberto Fujimori Fujimori.
En esta campaña de la segunda vuelta, participa por segunda vez, Ollanta Humala Tasso, un ex comandante del Ejército Peruano, que prácticamente se preparó para gobernar, considerando que el Perú precisaba y precisa de un cambio sustancial para el desarrollo integral de la nación.
El plan de gobierno de Humala, ha sido dado a conocer tanto al pueblo peruano, a través de sus mítines, como a los medios de comunicación y a los sectores de los trabajadores, de la economía, comercio, industria, agricultura y demás sectores de la sociedad peruana.
En su plana de políticos se encuentra una bien seleccionada muestra de encumbrados politicólogos, sociológos, economistas, intelectuales y trabajadores reconocidos por sus acciones sociales y progresistas.
El plan de gobierno se puede resumir en pocas palabras: cambio en la estructura de gobernar, terminar con la corrupción que viene desde el siglo pasado hasta el actual gobierno del aprista Alan García Pérez, quien alista maletas a Colombia en donde espera refugiarse como asilado político, para evitar los juicios a que sería sometido por los grandes negociados llevados a cabo en sus 5 años de "gobierno". Indudablemente que lo primero que se hará es cerrar sus cuentas bancarias tanto a nivel nacional como internacional, tanto de él como de su familia. En caso de que fugue será buscado por la Interpol. Será enjuiciado, encarcelado y suspendido en ejercer cargos políticos durante 10 ó 15 años. Recordemos que como él mismo lo dice, son 140,000 obras ejecutadas en las cuales en más de un 50 por ciento él directa e indirectamente se ha beneficiado con sendas comisiones millonarias.
Recordemos que Alan García es un delincuenta con prontuario. Ya en su primer gobierno también fue perseguido, como Alberto Fujimori, sólo que en el caso del segundo éste fue preso, enjuiciado y encarcelado, pero García se refugió en Francia y esperó que los juicios prescribieran y se presentó a candidatear a la Presidencia y lamentablemente ganó en una discutida y dudosa elección de segunda vuelta, causalmente con Ollanta Humala.
Este Alan García es el que apoya a Keiko Fujimori Higushi, porque de salir supuestamente electa la peruano-norteamericana, lo primero que haría es sacar en libertad a su padre, a Vladimiro Montesinos y a todos los corruptos del entorno fujimorista, que están en cárceles limeñas. Y por cierto, haría el "borrón y cuenta nueva", dejando a salvo al segundo más corrupto de todos los Presidentes del Perú, Alan García Pérez.
Esperemos que el pueblo peruano no sea tan olvidadizo de los delitos de lesa humanidad cometidos tanto por Alberto Fujimori Fujimori, como de Alan García Pérez. Estos hombres, ex presidentes, apoyan abiertamente, desde Palacio de G obierno y desde la cárcel, a la peruano-estadounidense: Keiko Fujimori Higushi.
En esta segunda vuelta electoral, se ha montado todo un plan diabólico para tratar de desprestigiar y bajar la alta votación que sigue manteniendo el candidato de Gana Perú. Este plan denominado "Sábana", ya fue dado a conocer anticipadamente por el diario limeño La Primera y el que se está desarrollando paso a paso por sus autores: la derecha representada por las grandes empresas mineras, petroleras, bancarias, periodísticas y por cierto por los políticos acólitos del Pentagono, de Wall Street, del Partido Republicano y Democrata de los Estados Unidos del centro de Norteamerica.
Incluso, Keiko Fujimori, por iniciativa de sus asesores capitalistas, ha contratado a un alto dirigente político de EE.UU. para que vea su "plan de seguridad", que no es otra cosa que un plan político de la ultra derecha para beneficiar al país del norte, vale decir a sus grandes empresas, a través de acuerdos comerciales, industriales, políticos, económicos, financieros, sometiendo mucho más al Perú, haciendo más ricos a pocos peruanos y haciendo más pobres a más peruanos.


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