Al finalizar la dictadura del gobierno militar de Augusto Pinochet, se pensó que Chile iba a cambiar el rostro y el rastro del fascismo que impuso el tirano general, apoyado por el gobierno sionista de los Estados Unidos.
Han pasado ya varios gobiernos "democráticos", apoyados supuestamente por partidos unidos en la llamada "concertación", ufanándose de un crecimiento económico, siguiendo prácticamente el camino neo liberal o liberal que realizó durante muchos años el dictador Pinochet, pero en la práctica sólo se ha conseguido hasta la actualidad, crear una mayor diferencia entre los actores sociales chilenos.
Lo que pasa es que como se puede apreciar por las medidas que toman estos gobiernos, incluyendo el actual de la Presidenta Michel Bachelet, la concertación se está derechizando a extremos jamás pensados.El actual gobierno de La Moneda está llevando a cabo un plan ultra liberal, bajo la presión de los militares pinochetistas, ligados al Pentágono, la Casa Blanca y Wall Street.
Esta delicada situación política ha originado la protesta desde el año pasado, de grandes sectores de la sociedad chilena: estudiantes, trabajadores, comuneros y los grupos étnicos, como son los mapuches.
La noticia que cada día "calienta" más los titulares de los diarios nacionales e internacionales es, la protesta de los mapuches, sus detenciones, torturas, despariciones y exterminio de los mismos.
La organización mapuche Meli Wixan Mapu del territorio Mapuche, denunció la semana pasada, ante la comunidad nacional e internacional, sobre los contínuos atentados contra los derechos del pueblo autóctono de los Mapuches, por parte del gobierno chileno.
En un comunicado publicado en la Agencia Bolivariana de Prensa (ABP), la citada organización acusa directamente a la Presidenta de Chile, Michel Bachelet Jeria, "quien ya tiene las manos manchadas con la sangre mapuche". Según este documento, la mandataria de la "concertación", "obstinadamente responde a nuestras demandas con mayor represión y el atropello de nuestra existencia".
El último asesinato de un mapuche, ocasionado por carabineros (policías militarizados, dirigidos por el general pinochetista José Alejandro Bernales, jefe de la IX Zona de Carabineros, se produjo el 3 de este mes de enero. Este día un grupo de comuneros mapuches ocuparon pacíficamente el fundo Santa Margarida, de la comuna de Vilcún en la región de la Araucanía, de "propiedad" del chileno-europeo Jorge Luchsinger, cuyo territorio los mapuches reivindican como territorio usurpado.
A las 6.40 a.m. ingresaron los carabineros y asesinaron a sangre fría al jóven estudiante mapuche de la Universidad Católica de Temuco, Matía Valentín Catrileo Quezada, de 22 años, quien recibió cobardemente porla espalda una ráfaga de subametralladora por parte de la "policía racista" del estado chileno.
Este grave hecho se agrega a la larga lista de atropellos a los derechos humanos y asesinatos por parte de agentes de estado en contra del Pueblo Macpuche. Entre ellos están los impunes asesinatos de Weichafe Alex Lemún Saavedra (2003); el asesinato durante la prisión política de Julio Huentecura Llancaleo (2005); el asesinato a quemarropa de José Collihuin Catril (71 años); el asesinato de Zenon Diaz Necul (2005), atropellado en una movilización en la ruta 5 Sur.
Hay una larga lista de mapuches detenidos, torturados y encarcelados injustamente durante los últimos años.
Por otra parte, el 14 de este mes de enero, se cumplieron más de 3 meses y medio de huelga de hambre que iniciaron el 10 de Octubre del año pasado, 5 comuneros mapuches, protestando contra la indiferencia y la respuesta de mayor represión en territorio mapuche.
Entre los huelguistas de hambre se encuentra Patricia Troncoso Robles (38), quien se encontraba en riesgo vital. Hay que recordar que esta es su tercera huelga de hambre. La anterior fue de 63 días.
Los huelguistas se interrogan e interrogan al pueblo chileno y al mundo: "Por qué no nos han hospitalizado, si ya desde hace un mes a la fecha, recibieron la autorización legal para hacerlo, cuando ya nuestra salud así lo ameritaba? Será que su objetivo (del gobierno) real, sea el de aniquilarnos lenta y silenciosamente?
Los huelguistas de hambre afirman que la Presidente Michel Bachelet "gobierna para los poderosos de la extrema derecha, defendiendo los intereses de las forestales, latifundistas y de todos los inversionistas, capitalistas que arremeten contra nuestro pueblo por sobre la vida humana".
La organización mapuche clama por sus derechos y la libertad de actuar en su territorio ancestral y pide al mundo ayuda para reconstruir la Nación Mapuche, negada por los gobiernos de turno en Chile.
"El asesinato de Matías Valentín por parte de carabineros, es un crimen y un atentado cometido en contra de todo el pueblo mapuche, por lo tanto, desde Santiago, capital de este estado asesino, condenamos este alevoso crímen y exiguimos que se haga justicia y que los culpables sean castigados", reza el comunicado de esa organización.
El gobierno que encabeza la llamada "socialista" Michel Bachelet, hace oídos sordos a las justas demandas de los presos políticos mapuches y ha iniciado una campaña de desinformación, junto con una creciente represión, deteniendo a comuneros sólo para "investigar", sin razones concretas.
Un amplio informe de todos estos casos se está preparando para denunciar al gobierno chileno, ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, la Comisión de Derechos Humanos de Costa Rica, la Organización de Estados Americanos y la Asamblea de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La repercusión del caso de los mapuches ha repercutido en las esferas internacionales y las manifestaciones contra el gobierno chileno se han iniciado en América Latina y Europa.
El 8 de este mes un centenar de miembros de la comunidad mapuche de Argentina y otras agrupaciones locales de aborígenes, protestaron ante la embajada de Chile en Buenos Aires, para repudiar el asesinato del estudiante mapuche Matías Valentín Catrileo, por parte de las fuerzas de seguridad chilenas.
Las agrupaciones de aborígenes entregaron a la representación diplomática, una nota en la que exígen que "se detengan los sistemáticos atropellos a los derechos humanos" que sufren los pueblos indígenas en Chile.
"Rechazamos la militarización de las comunidades indígenas, los allanamientos y las persecuciones a nuestros hermanos dirigentes y pedimos el reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas preexistentes al estado chileno", precisó a los periodistas el dirigente mapuche Nilo Cayuqueo, después de entregar la nota de protesta en la embajada chilena en la capital argentina.
Los estudiantes y trabajadores chilenos se han sumado a la protesta de los mapuches, respaldando sus demandas y por lo tanto sus derechos.
El piso se mueve en La Moneda, en vista de las contínuas y variadas protestas de estudiantes, trabajadores, políticos de izquierda y de agrupaciones étnicas, especialmente de los mapuches, originando una crisis política de incalculables consecuencias.
La Presidente Michel Bachelet, está desesperada, ha cambiado su gabinete; no tiene mayoría en el Congreso; su popularidad cayó vertiginosamente y por lo tanto carece de apoyo popular para seguir con su política neoliberal pro norteamericana.
El caso del gobierno chileno se agrava con las controversias que este país tiene con los gobiernos de Perú y Bolivia. Los militares pinochetistas, aprovechan esta oportunidad y han influenciado para que el gobierno apruebe un presupuesto especial de MIL MILLONES DE DÓLARES disque "para renovar su capacidad bélica". Debo de advertir que Chile es uno de los países más armados de Latinoamérica, contando con la ayuda en ese sentido de Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, entre otros países de Europa.
El propio ministro de Defensa de Chile, José Goñi, declaró con toda desfachatez que su país dispone de "excedentes para la compra de armas por más de mil millones de dólares, que según él se destinarán a la vigilancia aérea en tareas de guardacostas, a fin de garantizar una capacidad defensiva.
En primer lugar, lo que Chile hace es seguir armándose para una capacidad ofensiva y seguir la geopolítica pinochetista de apoderarse de los ajeno, como lo hizo con territorios peruanos (Arica y Tarapacá) y de Bolivia. En segundo lugar esos mil millones de dólares provenientes de los impuestos al cobre, deben aplicarse al pueblo mapuche desprotegido desde hace siglos y que tiene todos los derechos de las riquezas de ese país. En tercer lugar es un mal ejemplo para otros países que ocasionaría inclusive, una carrera armamentistas que nadie desea.
El gobierno chileno está encaminándose por un trecho sumamente peligroso, influenciado indudablemente por los militares de fuerte tendencia liberal ortodoxa, herencia del pro yanqui, Augusto Pinochet.
Hay que dejar bien en claro que los mapuches están en resistencia desde que comenzó la usurpación de sus tierras, hace más de 500 años. Con motivo de la conmemoración del 12 de Octubre de 1492, organizaciones del pueblo mapuche, emitieron un comunicado en el que señalan que "desde esa fecha se inició la invasión, el genocidio y el empobrecimiento de los pueblos"
A tal extremo se encuentra esta situación de atentados contra los derechos humanos y atentados contra el desarrollo de los pueblos indígenas, que el senador chileno Alejandro Navarro intervino en la Cámara, el 3 de este mes de enero, para informar que había solicitado a la OEA el nombramiento de un relator especial para enfrentar la situación derivada de la respuesta represiva a las luchas de los mapuches por parte del gobierno chileno.
Navarro, relató cómo "desde hace unos 15 años el estado chileno comenzó a utilizar contra el pueblo mapuche leyes, tales como la 12.927, llamada "ley de seguridad interior del estado, hasta llegar a la "ley antiterrorista", la misma que usa el gobierno sionista de Estados Unidos con la "ley patriota" en su propio territorio y en Colombia contra las FARC y el ELN, que se sintetiza en un exterminio de los grupos rebeldes y de mantener una tensa situación en un país que desea vivir en paz y en desarrollo, hechos que no le conviene a la bendita "casa blanca", "pentagono" y "wall street".
"Desde ese tiempo, más de 300 hombres, mujeres y ancianos, han pasado por las cárceles chilenas. Más de 10 ministros especiales, 9 fiscalías militares, se han encargado de investigar acciones de protesta social indígena, enmarcada en un conflicto que se agudiza año tras año y donde el reclamo por el territorio usurpado a las comunidades sigue siendo el factor principal de confrontación", relata el informe a la OEA.
Como consecuencia de todo este problemón político, la Presidenta Michel Bachelet, designó recientemente a un equipo de 3 ministros para aparentar resolver esta delicada situación socio-económica y política.
En realidad esa "comisión" es una más que "estudiará" o "evaluará" el problema, pero no dará ninguna solución al caso que crece como humo en incendio.
domingo, 13 de enero de 2008
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